Aves entre los corrales y la marisma
Flamencos, espátulas, limícolas y rapaces a un paso del pueblo. Un enclave tranquilo para observar aves durante buena parte del año.

Flamencos, espátulas, limícolas y rapaces a un paso del pueblo. Un enclave tranquilo para observar aves durante buena parte del año.

Entre los corrales, la marisma y el pinar, Rota reúne hábitats muy distintos en muy poco espacio.
Esa variedad atrae a muchas aves y hace fácil observarlas sin apenas desplazarse. Las aves son, además, un buen indicador de la salud del ecosistema: donde hay marisma viva, hay aves.
El fotógrafo Antonio Gallardo, autor del libro «Fauna del Pinar de Rota», y el biólogo Adrián Ruiz colaboran con la asociación para identificar especies y enseñar a observar con calma y respeto.



El litoral de Rota es zona de paso e invernada: buena parte de la actividad ornitológica cae fuera del verano, cuando llegan limícolas y aves migratorias. Los propios corrales funcionan como un escondite natural vivo desde el que ver aves de cerca.
La observación se hace con calma y a distancia, sin perseguir ni molestar a las aves. Prismáticos, paciencia y silencio son todo lo que hace falta.

La visita guiada te mete en la franja intermareal, el mejor sitio para observar aves de cerca.